Muchos culturistas coinciden en que el sodio que se ingiere además de los alimentos, a través de las bebidas energéticas para hidratar puede arruinar por completo la línea. Sin embargo, es importante explicar que la definición muscular ganada con dificultad desaparece bajo un velo acuoso por vía subcutánea. Por lo tanto, en este post te explicaremos cuál es la relación entre una correcta hidratación y el crecimiento de la masa muscular.

Para entender por qué, primero vamos a examinar el papel que desempeña el agua en el cuerpo. Los músculos mismos están hechos de agua más del 75%. Cuando se deshidratan, pierden no sólo el volumen, sino también la apariencia densa y armoniosa que todos buscamos, adicionalmente, esto también afecta su buen funcionamiento. Cuando el cuerpo está deshidratado y carece de sal, el agua se extrae de las células, un fenómeno que causa la fuga de potasio y la disminución de la fuerza muscular. Cuando la deshidratación es extrema, las consecuencias pueden ser mortales.

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En caso de escasez de agua, el sodio es otro problema, mientras que a medida que el agua sigue su ciclo en el cuerpo, el exceso de sodio se elimina automáticamente. Cuando se presenta la deshidratación, este mineral puede causar problemas: en primer lugar, fue eliminado con menos eficiencia, su acumulación puede alcanzar un valor excesivo. En este punto, cualquier ingesta adicional de sodio aumenta la concentración global y puede ser desastroso.

En cuanto a la retención de líquidos, el proceso orgánico es exactamente lo contrario de lo que muchos culturistas imaginan. Cuando se asegura una correcta hidratación, el líquido circula fácilmente en el cuerpo y se elimina a través del tracto urinario. Por contra, si baja la hidratación, el cuerpo reacciona como en tiempos de sequía y establece una estrategia de emergencia para la supervivencia: libera sustancias que reducen la micción con el fin de preservar la mayor cantidad de agua. En otras palabras, es la deshidratación y no la hidratación excesiva, lo que provoca “retención de agua” e hinchazón.

A pesar de estos hechos bien establecidos, la idea errónea de que “el sodio es el enemigo” se mantiene muy arraigada. Sin embargo, los tiempos han cambiado y es más fácil saber cuál es la mejor manera de entrenar para tener un físico delgado con una masa muscular bien definida.

La mayoría de los culturistas de alto nivel en la actualidad, reconocen que hay que estar lo suficientemente hidratado para que los músculos tengan una apariencia más grande, más densa y tan firme como sea posible. Esta conclusión debe disipar las preocupaciones que se puedan tener con respecto al sodio y es muy importante, principalmente para quienes se están preparando para una competición, es decir, quienes no son necesariamente culturistas.

El sodio es un mineral importante que mantiene el agua en los músculos. Ya no se recomienda seguir una dieta baja en sodio, en su lugar, se debe entrenar enérgicamente, consumir sal con moderación y beber mucha agua; de esta forma el cuerpo se adaptará.

Sin embargo, es importante comer sano durante la semana, y sin abusar de la sal. Por ejemplo, es recomendable comer media pizza en lugar de una pizza entera el fin de semana. Adicionalmente, si se consume un poco de sal o azúcar de forma regular, se evitará caer en los antojos devastadores.

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